Los siguientes casos nos han sido enviados por correo electrónico, dados a nosotros en persona o por teléfono u observado por practicantes de Sendero Paramita. Los nombres y circunstancias personales han sido cambiados para proteger la privacidad de los involucrados. Sin embargo los casos en sí están mostrados como se nos informaron u observaron por nosotros. Estos testimonios son solo algunos ejemplos de los muchos milagros que hemos tenido el privilegio de atestiguar. Hay muchos más. De todo corazón agradecemos la Luz del Creador que ha hecho estos milagros no solo posibles sino eventos comunes.

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 Cristina es la esposa de mi hijo. Tiene 25 años de edad y estudia para un MBA. Varios meses atrás, descubrió un nódulo en su seno y el doctor le mandó a hacerse pruebas adicionales. Estábamos todos desvastados con los resultados de la biopsia. El tumor era maligno y el doctor recomendó cirugía y terapia de radiación. Cristina le pidió al doctor posponer el tratamiento por unas semanas. Durante ese tiempo, ella recibió sanaciones de practicantes de Sendero Paramita. Ella también tomó los niveles I & II de los talleres de Sendero Paramita e hizo auto-sanación diariamente. Cuando volvió al médico para hacerse pruebas adicionales para determinar el progreso de la malignidad, los doctores se asombraron porque su tumor se había disuelto y ella no tenía señales de cáncer en ninguna otra parte de su cuerpo.

Verónica C.


Llegué al centro del Sendero Paramita en Chapel Hill para una sanación, pero yo no estaba muy optimista. Fui adicto a la cocaína por más de diez años y por mi adicción no podía mantener un empleo. Mi esposa me dejó y raramente veía a mis dos niños. Mi vida entera estaba en ruinas. Sufría de depresión y pensaba eb suicidarme. Vivo en Maryland y mi hermana me tuvo que guiar hasta Carolina del Norte para estas sanaciones. En la primera sanación, sentí la energía tan fuerte en mi corazón que no lo podía creer. Mi corazón se abrió y por primera vez sentí paz. Debido a la distancia no podía asistir a sanaciones frecuentes, pero logré ir al centro en tres ocasiones. Alba me hizo una iniciación para que pudiera hacer auto-sanación y me enseñó a meditar. Comencé a hacer una práctica de auto-sanación y meditación y ahora después de un año estoy limpio. Tengo un trabajo de tiempo completo y no he utilizado drogas en todo este tiempo. Siento que nunca debemos rendirnos con nadie. Estoy muy contento de que mi familia nunca se rindió conmigo y me convenció de tratar el Sendero Paramita.

Manny C.


Cuando, una practicante de Paramita, vino a visitarme al spa donde yo trabajaba como manicurista, yo estaba cojeando con el dedo gordo del pie roto. Después de sacarme placas, el doctor me había dicho que el hueso estaba triturado. Lo vendó y me dio unas medicinas para el dolor que me daban un sueño horrible, así es que sólo las podía tomar de noche. Ese día, estaba con un dolor fuertísimo y ella ofreció darme una sanación. Fue asombroso. Ella puso mi pie en su falda y cubrió mi dedo gordo con sus manos. Sentí el calor saliendo de sus manos inmediatamente. La sanación no duró más de 10 minutos porque otras personas estaban esperando por ella. Cuando paró, el dolor empeoró por un rato y luego mi dedo se sintió mucho mejor. Cuando volví al doctor para tomarme placas unos días más tarde, el hueso se había sanado completamente. ¡Nunca olvidaré la cara del doctor cuando vio las placas!

Elizabeth Z.


Mi nieta de dos años de edad, Marisa, era una niña asustada desde que nació. Le temía a todo el mundo y se pasaba llorando. Nadie la podía coger al hombro o tocarla. Somos una familia grande y bullanguera y aún cuando le cantábamos Feliz Cumpleaños en su fiesta de cumpleaños, ella lloraba y lloraba. Parecía temer algo que no estaba ahí. Por suerte, su tía es una practicante de Sendero Paramita que puede ver vidas pasadas y mientras le daba una sanación ella vio una vida pasada en la cual la niña era una mujer que había sido apedreada hasta morir después de haber sido acusada de un crimen que no cometió. Se le hizo una sanación kármica con esta vida pasada y hubo un cambio drástico en su conducta. A pesar de que aún es un poco tímida con personas extrañas que vienen a su casa, después de cinco minutos está sonriéndoles. Hasta les tira besos a sus parientes masculinos quienes antes de la sanación no la podían tocar o siquiera mirarla. Ahora ella permite que personas la carguen y participa felizmente en las reuniones familiares. Marisa es ahora una niña feliz que canta y baila y comparte en la bulla de nuestra familia.

Camila A.


Pueden imaginarse cuan alterada estaba cuando mi hijo de 21 años de edad me informó que era sero-positivo. El había asistido a los talleres de Sendero Paramita y recibió todas las iniciaciones conmigo, pero por más de un año no había estado practicando las técnicas de auto-sanación que había aprendido, ni estaba siguiendo su práctica espiritual. Una vez fue diagnosticado comenzó su práctica de auto-sanación y meditación una vez más y le di sanaciones frecuentes. También recibió sanación de un grupo de practicantes de Sendero Paramita que se reúnen semanalmente para ayudar a otros. Mi hijo ya había decidido que no tomaría medicación para su condición, sino que trataría las sanaciones de Sendero Paramita primero. Después de un mes de sesiones de sanación, felizmente les informo que el nivel de las células CD-4 están sobre lo normal >500 y que sus linfocitos T son diez veces más de lo que su cuerpo necesita. La carga viral ha decrecido más de la mitad. Estamos tan agradecidos de que el Creador nos ha dado esta Luz Sanadora tan maravillosa y mi hijo tiene una nueva oportunidad en la vida.

María Elena T.


Mi hijo de seis años tenía asma crónica. Frecuentemente teníamos que llevarlo a sala de emergencia porque no podía respirar. Después de dos semanas de sanación con la Luz Paramita, ha mejorado tanto que no lo hemos tenido que llevar al hospital de nuevo. Tiene síntomas esporádicos de asma cuando le da catarro, pero nunca ha tenido un ataque de asma severo de nuevo. Por primera vez está disfrutando del ejercicio físico y está aprendiendo a nadar.

Carla M.


Yo estaba ya programada para una cirugía debido a una fractura de pelvis. Antes de la cirugía fui a una practicante de Paramita que me dio una sanación de una hora. Eso es todo. Al próximo día y antes de la cirugía, me tomaron nuevas placas. Cuando el doctor vio las placas, las envió devuelta al departamento de radiología, porque pensó que habían cometido un error. Las placas que le enviaron mostraban una pelvis sin ninguna fractura. Me sacaron placas de nuevo y el doctor las envió de vuelta otra vez, alegando que el radiólogo había cometido otro error. En el tercer intento, el radiólogo le entregó las placas personalmente al doctor. El médico no podía creer que la fractura se había sanado completamente. El solo meneaba la cabeza sin poderlo creer aún y le pregunté: ?Doctor, usted no cree en los milagros?

Sonia B.


Siempre estaré agradecida a la comunidad Paramita por la sanación de mi mamá. Como un año atrás, Mami fue diagnosticada con cáncer en la parte de atrás de la lengua. Era un cáncer muy difícil de tratar y estábamos listos para llevarla a una clínica de cáncer en Boston para tratamiento. Antes de organizar el viaje, mis hermanas y yo, quienes somos todas practicantes de Sendero Paramita, decidimos darle sanaciones en persona mientras otros practicantes de Paramita le enviaban sanación a distancia. Antes de nuestro viaje, los doctores que le estaban dando tratamiento decidieron hacerle pruebas adicionales. Para nuestro asombro y el de los médicos, encontraron que ella estaba completamente libre de cáncer. Ella ahora se encuentra en perfecto estado de salud y ha sido iniciada al Sendero Paramita.

Irma S.


Mi sobrino recién nacido tenía serios problemas desde que nació. Lo más reciente en una serie de dificultades médicas fue que desarrolló una masa en la cabeza y le estaban fallando los riñones. Tan pronto como pudimos, hicimos arreglos para llevarlo a un especialista para tratamiento y mientras hacíamos los arreglos de viaje que tomaron unos pocos días, le di sanaciones con un grupo de practicantes de Sendero Paramita. El bebé respondió muy bien y se veía más fuerte. Cuando los doctores lo examinaron, encontraron que la masa había desaparecido y sus riñones funcionaban normalmente. Fue un milagro.

Penélope V.


Yo tenía el menisco de mi rodilla derecha rasgado y estaba programada para cirugía. Fui a una sanación con una practicante de Paramita y durante la sanación sentí como si hubiera unas cuerdas moviéndose en mi rodilla. Ya que mi rodilla se sentía bien luego de la sanación, sentí que no necesitaba la cirugía, pero mi mamá, que es un poco incrédula, no permitió que la cirugía se cancelara así que tuve que someterme a la operación de todas formas. Después de la intervención, el cirujano dijo que estaba muy sorprendido porque esperaba que la rodilla hubiese estado en mucha peor condición de lo que se estaba y que solo tuvo que hacer una reparación menor.

Rosita R.


Por muchos años yo sabía que había algún tipo de bloqueo en el área de mi garganta. Había pasado por una operación de tiroides y estaba tomando mi medicación de tiroides. Yo no era capaz de expresar mis sentimientos y temía hablarle a mi jefe sobre algunos asuntos importantes que tenían que ver con mi trabajo. Cuando fui a una sesión de sanación de Paramita, la practicante vio una vida pasada en la cual me habían colgado y mi lengua había sido cortada porque era defensora de los derechos de la mujer en un país en donde las mujeres no tenían derechos ni voz. Después de varias sanaciones kármicas, me sentí mucho mejor y estaba sorprendida cuando, sin temor, solicité una reunión con el supervisor y expresé todos mis agravios. Me sorprendió tanto cuando me dijo que estaba de acuerdo conmigo. Desde entonces me han tratado mejor en el trabajo y mi condición de tiroides se ha eliminado.

Ana B.


Toda mi vida yo había sufrido de depresión severa. Mi madre murió cuando yo era una niña y era difícil llenar el vacío que ella dejó. Cuando yo era una adolescente tuve bulimia y comencé a automutilarme. Tenía que vestir con ropa que tuviera mangas largas aún en el verano para ocultar las cicatrices y las heridas frescas. Pensé que cuando fuera a la Universidad las cosas mejorarían, pero se pusieron peor y peor, hasta que tuve un colapso nervioso y me vi obligada a ausentarme de la Universidad durante un año y retornar a casa. Mi padre encontró una terapeuta y tuve sesiones con ella dos veces en semana. Aún así, mi depresión no se aliviaba ni con terapia y medicación. Entonces una amiga me dijo que estaría asistiendo a unos talleres de sanación y estaba tan emocionada sobre esto que le pedí más información. Ella me convenció que fuera con ella y lo hice. Al principio pensé que era un taller de Reiki, pero cuando llegué al taller me di cuenta de que era algo diferente llamado Sendero Paramita. Ese taller de fin de semana cambió mi vida. He estado practicando auto-sanación y meditación por ocho meses ya y mi depresión se ha aliviado. Me siento como una persona nueva. Por primera vez en mi vida yo soy feliz.

Nadia R.


Tuve varios tumores en la garganta y los doctores decían que mi cáncer no era operable. Me programaron para quimioterapia y terapia de radiación. Lo pasaba muy difícil para tragar, hablar y estaba realmente deprimido. Yo no quería morir porque estaba convencido de que no había nada más después de esta vida y le tenía miedo a la muerte. Entonces un vecino me habló sobre estas sanaciones de Paramita que se celebraban cada semana en casa de alguien. Ellos hacían algo como una sanación espiritual y cualquiera podía ir gratuitamente. Pensé para mis adentros, que caramba, probablemente me estoy muriendo de todas formas así qué daño puede haber en probar algo, aún si realmente no creo en eso. Tengo 65 años de edad y he visto mucho en mi vida, pero nunca había conocido un grupo de personas tan poco egoístas y generosas. Aún cuando les dije desde el principio que no creía en nada, ellos sonreían y me daban la sanación. Era maravilloso y volví para sanaciones varias veces antes de mi quimioterapia. La cosa es que luego de las primeras dos sanaciones, yo estaba bebiendo y comiendo sin ningún problema y cuando volví al hospital para pruebas nuevas, ellos encontraron que los tumores habían desaparecido. Todos estaban impactados y los doctores hasta tuvieron una reunión sobre mí. ¡Bien, yo no era creyente en nada antes, pero ahora soy un creyente!

Juan C.


Mi hija Zulma había estado enferma en cama por más de un año. Ella tenía fiebre, bronquitis, neumonía y muchos otras condiciones incapacitantes. Todas las pruebas médicas daban negativo, pero ella continuaba estando enferma hasta el punto que tuvo que dejar la Universidad. En una ocasión estuvo inconciente por cuatro horas y quince minutos. Después de este episodio tenía ataques de inconciencia diarios. Le hicieron un MRI y un CAT Scan y los resultados fueron negativos. También desarrolló un nódulo en su glándula de la tiroides. Ella fue referida a un cardiólogo que diagnosticó el síndrome de Wolff Parkinson White, una condición muy rara. Ella fue medicada, pero nada trabajó. Entonces un reumatólogo la diagnosticó como padeciendo de scleroderma, síndrome de fatiga crónica y posiblemente lupus. El gastroenterólogo diagnosticó síndrome de colon irritable con gastritis. Este cuadro medico ambiguo nos confundió. Tanto mi esposo como yo somos médicos y estábamos angustiados por nuestra incapacidad para ayudar a nuestra hija con su condición médica crecientemente seria. Entonces acudí a una charla dada por la doctora Alba Ambert sobre el Sendero Paramita. Después de la charla, le hablé de la condición de mi hija e inmediatamente me refirió a unos practicantes de Paramita presentes. Ellos comenzaron a enviarle sanación a distancia a mi hija en aquel instante y lugar. Tomé los talleres de Sendero Paramita y le di sanaciones de cuerpo entero también. No saben la alegría que tengo al informar que ahora mi hija está completamente recuperada. Está devuelta a la universidad y no toma ninguna medicación. Ella está llevando una vida feliz, normal y saludable. Como doctora en medicina, todo lo que puedo decir es que Sendero Paramita trabajó cuando la medicina regular no. Estoy muy agradecida.

Alicia R., MD.